Siempre me he dado cuenta de mi bisexualidad, soy una persona seria y respetable, soy gerente de una fábrica y esto me ha permitido relacionarme con todo tipo de personas, jóvenes, adultos y viejos, trato con ellos amablemente de negocios y punto. Pero un día un cliente a los cuales yo les vendía mis productos, me comentó que las próximas negociaciones las hiciera con su hijo, un joven de 24 años llamado Esaud, delgado, bastante velludo, no muy alto y no muy bien vestido pues él ayudaba también en el trabajo, al principio no le di importancia pues era lógico que su hijo quedara al frente del negocio, así que pues dadas las circunstancias empezamos a hacer los negocios el joven Esaud y yo.
El tiempo transcurrió y con la confianza que mantuvimos como jóvenes, pues yo tenía 31 años en ese entonces, tocábamos todo tipo de pláticas, Lo que yo no sabía era que su padre era una persona muy religiosa y a él no le permitían salir pues su religión no se lo permitía y Esaud siempre me preguntaba acerca de los lugares para divertirse y en sus pláticas tocaba siempre los temas acerca del sexo, cosa que a mi en lo personal me encanta platicar pues soy una persona muy abierta a esos temas y él punto era acerca de los homosexuales, pues él sabía que yo llegaba a un gimnasio y él me decía que era un lugar donde siempre van jotos, y yo pues le decía, que si, efectivamente habían algunos pero eso no era ningún problema.
Hasta que un día le pregunté que sin le daban miedo los jotos o que tal vez quería con alguien, no pasó mucho el tiempo en que él me pidió que lo llevara a su casa a buscar un dinero pues lo había olvidado en su casa y en el transcurso del recorrido hablamos de sexo y yo le pregunté si ya había tenido sexo con mujeres y no me respondía, entonces le dije que si lo había hecho alguna vez con hombres y tampoco me decía nada, le dije que cuando quisiera pues yo le podía enseñar, que siempre que tocábamos esos temas se me paraba la verga, así que le enseñé como tenía mi pantalón y le dije que si quería tocar.
Él se sintió un poco apenado pero me di cuenta que a él también lo puso a mil por hora pues tenía su pantalón a punto de reventar, lo que le dije que pasaría por él temprano para que no se dieran cuenta en su casa y saldríamos a dar la vuelta, pasé a buscarlo pensando que no saldría e imaginaba todo lo que podría hacer con él, así que yo estaba tan caliente que los fluidos antes de la eyaculación salían de mi verga de solo imaginar lo que pasaría…
Salimos y me dirigí a las afueras de la ciudad, pero en el camino mi amigo Esaud dejaba que yo lo manoseara y él se hacía el dormido, total que al llegar a un sitio oscuro apuradamente me detuve y bajé su cierre del pantalón y sacar lo que nunca antes había visto, pues no imaginé que un chico tan delgado tuviera la verga más hermosa que haya visto, no muy larga pero un grosor que apenas cabía en mi boca.
Al sacarla solo había dado dos mamadas y al levantar mi cara para ver si no venía alguien este se vino en mi mano a chorros, se limpió y me dijo que nos retiráramos, así que para no forzar nos retiramos, solo le hablaba por teléfono y le decía, que ya quería verlo y le decía que imaginaba como besaba la cabeza de su verga, pasando la lengua por los testículos y metiendo mi lengua en su ano.
Le decía que en esos mismos momentos me estaba viniendo, que esa lechita deseaba que la tragara él o que se la arrojaría en su culito, y así fueron tantas veces hasta que un día pasé a verlo a su casa y sin tanto tapujo salimos cerca de su casa.
Llevaba un auto totalmente polarizado que nadie podía ver al interior, incliné totalmente el asiento y quedó acostado a mi merced en el auto, así que empecé a restregarle su mano en mi verga y le suplicaba que me la agarrara, así que mientras yo sacaba su verga, que estaba a punto de romper el pantalón…
Me incliné y empecé a pasar la punta de mi lengua en la rajadita de su cabeza, para luego redondear la cabeza y así meterla a mi boca para succionar a lo que él respondía levantando y contrayendo sus nalgas para poner su verga a mi entera disposición, lo que hacía que yo disfrutara mamando la verga y metiéndola hasta mi garganta, hasta que se vino en mi boca casi ahogándome pues tuve que tragarme todos los chorros de leche que tiró, sin permitir una gota saliera de mi boca y limpiándolo todo con mi lengua, lo llevé a su casa y le di las gracias, llevándome el sabor de su leche en mi boca.
Hasta hoy no le he visto pues se acabó mi deseo también al lograr lo que quería.
Siempre me he dado cuenta de mi bisexualidad, soy una persona seria y respetable, soy gerente de una fábrica y esto me ha permitido relacionarme con todo tipo de personas, jóvenes, adultos y viejos, trato con ellos amablemente de negocios y punto. Pero un día un cliente a los cuales yo les vendía mis productos, me comentó que las próximas negociaciones las hiciera con su hijo, un joven de 24 años llamado Esaud, delgado, bastante velludo, no muy alto y no muy bien vestido pues él ayudaba también en el trabajo, al principio no le di importancia pues era lógico que su hijo quedara al frente del negocio, así que pues dadas las circunstancias empezamos a hacer los negocios el joven Esaud y yo.
El tiempo transcurrió y con la confianza que mantuvimos como jóvenes, pues yo tenía 31 años en ese entonces, tocábamos todo tipo de pláticas, Lo que yo no sabía era que su padre era una persona muy religiosa y a él no le permitían salir pues su religión no se lo permitía y Esaud siempre me preguntaba acerca de los lugares para divertirse y en sus pláticas tocaba siempre los temas acerca del sexo, cosa que a mi en lo personal me encanta platicar pues soy una persona muy abierta a esos temas y él punto era acerca de los homosexuales, pues él sabía que yo llegaba a un gimnasio y él me decía que era un lugar donde siempre van jotos, y yo pues le decía, que si, efectivamente habían algunos pero eso no era ningún problema.
Hasta que un día le pregunté que sin le daban miedo los jotos o que tal vez quería con alguien, no pasó mucho el tiempo en que él me pidió que lo llevara a su casa a buscar un dinero pues lo había olvidado en su casa y en el transcurso del recorrido hablamos de sexo y yo le pregunté si ya había tenido sexo con mujeres y no me respondía, entonces le dije que si lo había hecho alguna vez con hombres y tampoco me decía nada, le dije que cuando quisiera pues yo le podía enseñar, que siempre que tocábamos esos temas se me paraba la verga, así que le enseñé como tenía mi pantalón y le dije que si quería tocar.
Él se sintió un poco apenado pero me di cuenta que a él también lo puso a mil por hora pues tenía su pantalón a punto de reventar, lo que le dije que pasaría por él temprano para que no se dieran cuenta en su casa y saldríamos a dar la vuelta, pasé a buscarlo pensando que no saldría e imaginaba todo lo que podría hacer con él, así que yo estaba tan caliente que los fluidos antes de la eyaculación salían de mi verga de solo imaginar lo que pasaría…
Salimos y me dirigí a las afueras de la ciudad, pero en el camino mi amigo Esaud dejaba que yo lo manoseara y él se hacía el dormido, total que al llegar a un sitio oscuro apuradamente me detuve y bajé su cierre del pantalón y sacar lo que nunca antes había visto, pues no imaginé que un chico tan delgado tuviera la verga más hermosa que haya visto, no muy larga pero un grosor que apenas cabía en mi boca.
Al sacarla solo había dado dos mamadas y al levantar mi cara para ver si no venía alguien este se vino en mi mano a chorros, se limpió y me dijo que nos retiráramos, así que para no forzar nos retiramos, solo le hablaba por teléfono y le decía, que ya quería verlo y le decía que imaginaba como besaba la cabeza de su verga, pasando la lengua por los testículos y metiendo mi lengua en su ano.
Le decía que en esos mismos momentos me estaba viniendo, que esa lechita deseaba que la tragara él o que se la arrojaría en su culito, y así fueron tantas veces hasta que un día pasé a verlo a su casa y sin tanto tapujo salimos cerca de su casa.
Llevaba un auto totalmente polarizado que nadie podía ver al interior, incliné totalmente el asiento y quedó acostado a mi merced en el auto, así que empecé a restregarle su mano en mi verga y le suplicaba que me la agarrara, así que mientras yo sacaba su verga, que estaba a punto de romper el pantalón…
Me incliné y empecé a pasar la punta de mi lengua en la rajadita de su cabeza, para luego redondear la cabeza y así meterla a mi boca para succionar a lo que él respondía levantando y contrayendo sus nalgas para poner su verga a mi entera disposición, lo que hacía que yo disfrutara mamando la verga y metiéndola hasta mi garganta, hasta que se vino en mi boca casi ahogándome pues tuve que tragarme todos los chorros de leche que tiró, sin permitir una gota saliera de mi boca y limpiándolo todo con mi lengua, lo llevé a su casa y le di las gracias, llevándome el sabor de su leche en mi boca.
Hasta hoy no le he visto pues se acabó mi deseo también al lograr lo que quería.
