Ni en Navidad descansan. Grupos de presión contra el matrimonio gay de California han pedido al Tribunal Supremo del Estado, que anule las 18.000 bodas que se celebraron durante los cinco meses durante los que fueron legales las bodas entre personas del mismo sexo.

 

Tras el voto favorable a la prohibición del matrimonio gay del pasado 4 de noviembre, y no contentos con su ajustado triunfo, los grupos antigays quieren ir más allá, borrando cualquier rastro de que un día pudieron celebrarse este tipo de bodas.

 

El dato positivo es que el fiscal general de California, Jerry Brown, se pronunció de forma clara a favor del matrimonio gay y contra la Proposición 8.

 

Según Brown, a pesar de que una mayoría de votantes votaron por el no al matrimonio gay, la norma aprobada el pasado 4 de noviembre viola el derecho constitucional a la libertad.

 

A través de un comunciado, Brown afirmó que “el proceso de enmienda no puede ser empleado para acabar con derechos constitucionales básicos sin una justificación convincente”.

 

Como no podía ser de otra manera, los partidarios de la prohibición han arremetido contra Brown, argumentando que les había decepcionado ver cómo el fiscal general de California se niega a defender la voluntad de los votantes que es lo que por ley debería hacer.



Vía I El País