El pasado 24 de noviembre dió comienzo el juicio al juez homófobo Fernando Ferrín Calamita.


Y hoy martes, ha salido la sentencia. El Tribunal Superior de Justicia de Murcia ha sancionado al juez con dos años de inhabilitación para empleo o cargo público, además de imponerle una multa de 6.000 euros por haber puesto trabas a la adopción de una niña por una pareja de lesbianas.


Para el Tribunal Superior de Murcia, Calamitá obró actuando por una auténtica compulsión homófoba. Según el Tribunal, el derecho español establece que los ciudadanos deben ser iguales en casos de adopción, sin tener en cuenta cuál sea su orientación sexual.


Por su parte, Ferrin Calamitá siguió afirmando durante el proceso judicial que todo había sido un montaje con el objetivo de quitarlo de su puesto, ya que existe gente que cree que un católico no puede estar en un Juzgado de Familia.


Vía I AFP